Te doy las gracias por aparecer en mi vida, por
cambiarla, por incluir detalles que nadie más ve excepto tú y yo, por
mostrarme que NUNCA hay que darse por vencido si luchas por lo que
quieres, por enseñarme a ser paciente, a quererte, por hacerme reír
(aunque te apropiaras de mi sonrisa), por levantar la cabeza cuando todo
parecía una mierda, por ver las cosas desde un punto de vista más
positivo, por saber afrontar y
solucionar los problemas, por decirme que cuando algo no me gustase,
saliese a la calle y lo pintase de otro color más llamativo, para verlo
diferente, pero sobre todo, te doy las gracias por hundirme, por
destrozarme, por humillarme, por hacer que me sintiera estúpida, por tu
inmadurez, porque gracias a todo esto, ahora soy una persona nueva, más
fuerte, diferente a como solía ser, alguien que ha aprendido a sonreírle
a las putadas que te da la vida, a no llorar, pero sobre todo, a no
enamorarme del primer chico que sea capaz de robarme el corazón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario